domingo, 14 de noviembre de 2010

Cinco del once del dos mil diez:
Mi cumpleaños de dieciséis. Sweet sixteen.

Nueve del once del dos mil diez:
¿Cuántos años cumplí?

Catorce del once del dos mil diez:
Pensemos.



La falta de creatividad me está matando.

Mi creatividad disminuyó desde el día en que las personas que más quería la pusieron en duda, se burlaron de ella y usaron mi silencio para gritarme en la cara. Gracias, por sobre todas las cosas.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Happily ever after.

Me pregunto: ¿Por qué será que las mujeres buscan constante y desesperadamente una señal de amor?

Corrección: las mujeres buscamos


El simple hecho de ir caminando por la calle, esperando que alguien te mire. Que alguien haga contacto visual, que alguien te sonría. Generalmente, no es lo que pensamos cuando caminamos por la calle, un día común y corriente... pero si alguien se atreve a mirarte y a sonreírte; sabés que vas a estar feliz el resto del día.
Las mujeres nos gusta sentirnos lindas, admiradas, observadas. Bueno, la mayoría. Nos sonrojamos, nos sentimos avergonzadas, pero nos encanta.

Para no irme de tema, buscar las señales de amor es muy, increíblemente, inútil.
Pero la verdad es que desde que somos chicos, pensamos en el típico príncipe azul, pensamos en quién va a ser ese encuentro casual en la calle que sea el principio del fin, tu futuro, tu destino.
Y los hombres no pueden negar, que en una parte de su corazón, por más mínima que sea, tienen esa idea de amor, de crecer algún día amando a alguien. Ellos también creen lo de "fueron felices por siempre".
El tema con los hombres (no lo puedo confirmar, pero puedo analizarlo en cierta manera), es que no centran su vida en buscar ese amor (o al menos, lo disimulan muy bien). No se matan buscando arriba del placard, en rincones, en la casa de al lado, e te cé.
Ejemplo, en mi caso, no soy una persona para estar sola. Necesito que alguien esté ahí para abrazarme. Alguien que me apoye en cada buena decisión y que se enoje cuando cometo errores, o así mismo, que me ayude a remendarlos.

Entonces, ¿por qué nos preocupamos tanto?
Buscamos el amor por doquier, sabiendo que así menos lo vamos a encontrar.
Tenemos que dejar ir un poco las cosas, dejarlas fluirMientras más lo busques, menos lo vas a encontrar. En realidad, el amor no se encuentra. No tenemos un mapa que marque con una X el lugar.
Caminemos, yendo a diferentes lugares. No importa si son los que más frecuentamos, si son nuevos o qué. Importa que vos tengas el corazón abierto, para que el amor te encuentre


cuando menos lo esperes.


{...falta mucho para el final feliz, todavía hay tiempo.}

domingo, 7 de noviembre de 2010

Muchos creen que una de las cualidades de las parejas es tener los mismos gustos. Y aunque ayuda mucho, no siempre es necesario.

Lo necesario es el entendimiento y el aprecio por los gustos del otro.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Cry, baby, cry.

No entiendo a esa gente que siempre sonríe. No digo que no los envidie: no en tien do. ¿Es posible sonreír eternamente?

Las sonrisas son la manifestación de alegría, de felicidad. Pero talvez no se necesiten sonrisas para ser felices. Talvez no entendamos que más allá de las circunstancias podemos ser felices. Tampoco la felicidad está construida de sonrisas. La felicidad se construye de momentos. La felicidad se encuentra en ellos. No significa que exista la felicidad eterna, porque eso no lo puedo decir con certeza.
Pero con respecto a la pregunta; no es posible sonreír eternamente. Sin el dolor o las lágrimas, las cosas no serían lo mismo. No habría momentos realmente felices, porque no tendrían comparación con momentos tristes, volviéndolos momentos simplemente "normales".
¿Nunca sentiste que después de dormir mucho tiempo, cuando alguien prende la luz, quedás cegado por lo brillante que es esa luz? La tristeza te ayuda a vivir el contraste con la felicidad. Vuelve las sonrisas algo más sabroso de experimentar. Vuelve los buenos momentos en sonrisas del corazón.Y aunque me gustaría estar feliz eternamente,


volvería la vida aburrida.


{...tantas gana de llorar. Tantas.}

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Viví por vos.

¿Se supone que está bien ponerse feliz por vos? ¿Por ustedes?

Me di cuenta, finalmente, que lo nuestro no podría volver a ser (al menos por unos cuantos años). Porque lo nuestro: fue. Verbo. No hay más nada por descubrir. No hay secretos que te saquen una sonrisa. No hay sonrisas nuevas, no hay más brillo en nuestros ojos. No hay nuevo. Es un amor viejo, ya sabemos toda la historia, cómo empieza y, tal vez, como termina.
Y ¿sabés qué? Hacen TAN linda pareja. Ella es muy... vos. Es un nuevo amor, y por suerte, no podía ser tan correspondido. No podrías haber acertado más en tu elección. Se puede decir a simple vista. Y laputamadre, estoy feliz por vos. Fe liz. Porque te amo, sí, y quiero verte bien, no me importa con quien. No importa con quien ni si es conmigo o no, quiero que estés bien.

Mejor un nuevo amor que te de ganas de vivir a uno viejo que te esté matando.

Viví tu nuevo amor como nunca lo hiciste. Enamorate como nunca en tu vida. Y sé feliz, la puta madre, sé feliz.


No me importa nada más.

{...por fin, ahora, vivís por vos.}

-

Preferible un amor nuevo que te de ganas de vivir, a uno viejo que te esté matando.



La estupidez, muy pocas veces es independiente de la voluntad.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Pasado, presente, ¿futuro?

Reflexionemos: el pasado es algo que verdaderamente existe, de algo que tenemos pruebas, así como fotos, anécdotas, videos, e te cé, e te cé. El presente es algo totalmente concreto aunque abstracto a la vez porque no lo podemos tocar ni comprender, pero podemos vivirlo. El presente en realidad, lo es todo. Ahora podría hablar del futuro... podría. Pero si el futuro todavía no fue creado, ¿qué prueba tenemos de lo que pudiera llegar a pasar? No entiendo para qué existe el concepto del futuro. ¿Es de gran importancia? Si nos ponemos a analizar, nos damos cuenta que el futuro nunca va a existir:

El presente es el futuro del presente pasado. 

No sé si me explico (en realidad, me explico, pero no sé si se entiende).
Y si interpretamos al presente como el futuro del presente pasado, el presente tampoco existiría. Porque lo llamaríamos futuro. Y no hacemos eso, porque lo presente es tangible, es algo verdadero y real, es todo lo que te esté pasando en este mismo momento, que no lo podemos clasificar como futuro, en sí. Porque el futuro es, según los diccionarios, la porción de línea temporal que todavía no ha sucedido. El presente no es futuro porque está sucediendo justo en este mismo momento.
Ergo: ¡El futuro no existe! Y si no existe, ¿por qué tratamos de adelantarnos a los hechos?
La acción de tratar de adivinar (porque no tenemos evidencia alguna de lo que puede llegar a pasar) lo que viene, el futuro, es tan pero tan estúpida. Y no nos damos cuenta (me incluyo), de que en lo único que tenemos que enfocarnos es en el presente.
Al fin y al cabo, el presente es


hoy ayer, hoy y hoy mañana.


{...ojalá nos volvamos a ver, pero ¿quién lo puede saber?.}

miércoles, 27 de octubre de 2010

Canción

(A little bit more personal)

 [...acordándome de vos, después de unas cuantas canciones de amor.]


Vos una vez me dijiste: "Si te enamoraste de mí, ahora, con todo lo que está pasando, te enamoraste de mi peor lado".
Si fue así, no me imagino cómo es tu mejor lado.
Saquémonos por un rato lo demás, dejemos todo atrás, para hacer que no nos conocemos, que nunca nos hablamos, que ni siquiera nos rozamos. Para poder conocerte de nuevo, de tu mejor lado, sin problemas, sin (ex-)amores, sin tristezas, sin dolor, rencor, nada.
Quiero cerrar los ojos para que cuando los abra, todo vuelva a comenzar, de diferente manera, en otro lugar y solo vos y yo, sin problemas de por medio.

Me dedicaste una canción. Y me doy cuenta que es lo único que quiero escuchar. A vos, diciéndome que me amás otra vez.


Una sola canción resolvería todos mis problemas. Una sola canción, una sola persona


un solo amor.


Princesa de todos mis palacios
si me pudieran dar a elegir
cómo y dónde yo quisiera morir
contestaría acostado,
feliz de estar a tu lado
víctima de un sexo exagerado
sonriendo, mirando el techo
con tu cabeza en mi pecho.

Sabes, me cuesta hacer este viaje
no, no es que no tenga esperanza
yo confío mucho en tu enseñanza
vos confia, confia en mi aprendizaje.
Y si para nuestro amor
no encuentro un buen adjetivo
es por que te amo mucho, mucho más
del te amo que te digo.


Entre el alcohol y algo más
quedé moribundo
cansado ya de soñar
Y hoy puedo hacer la canción mas hermosa del mundo
y besarte al despertar.


Tengo un amigo en españa q es cantautor,
no me conoce pero nos llevamos bien.
Hizo una canción se llama y sin embargo
de esa canción yo ya no me puedo hacer cargo
por que habla de ser infiel
aún amando con locura.
Lamento decir esto
Pero por fin se equivoco Joaquin...

Yo controlaba este juego,
al principio era el dueño,
firmaba cualquier papel
Y hoy sos la protagonista de todos mis sueños
Soy esclavo de tu piel.



{...esto se me fue de las manos.}

lunes, 25 de octubre de 2010

Cambio y fuera.

(hablando de cambios)

Los cambios vuelven todo más denso (en un principio). Denso hasta que uno se acostumbra. Más allá de que sea un cambio que te haga moverte de acá para allá, estar 5 días sin parar, lo que sea. ¿Por qué? Porque todavía estás ansiando volver a tu vida normal, sin ese cambio que te tuvo que sacar de la rutina para escribir una nueva.

Sin rutina, no hay cambio. Entiéndase por cambio: Concepto que denota la transición que ocurre cuando se transita de un estado a otro. Un cambio exige un estado propio, continuo y usual. Para poder distorsionarlo, para poder "cambiar" algo verdaderamente. 
¿Los cambios son buenos? Eso depende de cada uno. Cada cambio puede ser bueno dependiendo en cómo lo vaya a tomar la persona que lo sufrió. A veces, una persona puede sufrir un cambio de un sujeto ajeno al que el cambio le hizo bien, y sin embargo, a esa otra persona el cambio le dio vuelta la vida y ahora no sabe a dónde ir. Más allá de la relación causa/consecuencia del cambio, siempre, siempre, tiene un lado bueno. Nos ayudan a cerrar etapas en nuestras vidas para empezar otras totalmente nuevas. Y si un juguete nuevo nos emocionaba cuando éramos chicos, ¿por qué no un cambio? Puede tirarte abajo, pero no significa que vas a estar toda tu vida llorando en torno a él.
Quién no vio a esas personas que pierden el trabajo y, por ejemplo, se suicidan. Esas personas no le están permitiendo al destino que muestre las buenas cualidades de los cambios. Y pueden tener varias repercusiones que te hagan llorar hasta secarte, pero la única repercusión buena que tuvo... es la que te dice: "este cambio fue por algo, aprendé a usarlo y a vivir de él". Y te das cuenta que esa repercusión buena


es mucho, mucho más poderosa que todos los males.

{...los cambios son difíciles de afrontar, nada más.}

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Good? bye

¿Se dieron cuenta que la palabra goodbye integra dos palabras dentro de ella?

Good Bye.

Si se supone que significa adiós, ¿por qué será que está compuesta por "good" también? ¿Refleja que cada despedida tiene que ser, de alguna manera, "buena"?
Todas las despedidas duelen un poco. Aquellas que verdaderamente se pueden clasificar despedidas, sí, duelen, siempre. Más allá de no querer admitirlo, de decir "así estoy mejor". No podemos justificar nuestra tristeza con una sonrisa, porque ni vos creés eso. Te das cuenta de que siempre hay algo que vas a extrañar.
Despedida no significa lo mismo que "adiós". Adiós es una palabra que se dice como saludo para despedirse. Pero, a pesar de haber utilizado la misma palabra "despedirse", una despedida no es lo mismo. Una despedida, además de involucrar un adiós (y a veces, un "hasta luego"), está llena de amor, odio, rencor, recuerdos, lágrimas, risas, e te cé. Erramos el concepto de despedirse, y lo confundimos con decir adiós (o chau, de una forma más vulgar). Nos damos cuenta que verdaderamente nos estamos despidiendo cuando sentís una fisura en el corazón. Esas despedidas reales, duelen, porque simplemente, a lo largo del tiempo creaste una historia con esa persona, hasta el momento de la despedida. Y esa historia (así como todas) conllevan miles de recuerdos. Y entender que esa historia se cierra (de manera buena o mala, no importa), te duele. Porque cada recuerdo es particular con cada persona, con cada historia, y no los vas a tener más.
Pero refiriéndome a las preguntas planteadas al principio del texto; las despedidas (más allá del dolor que involucran) son fines. Hay historias que terminan y otras que son eternas. Y no sé si las despedidas son tomadas como cosas positivas en la vida. Pero deberían ser tomadas así. Sin enfocarnos en cómo fue la despedida, si buena o mala, tenemos que entender que de alguna manera u otra, aunque duela no tener más ese tipo de recuerdos otra vez

somos afortunados por haberlos creado y guardado en el corazón.


{...y hoy es cuando renuncio a algo que no sé si fue, pero que tengo que dejar ir. Si vuelve, planeo abrazarlo eternamente. Y sino, nuestra historia tuvo un buen final.}

martes, 19 de octubre de 2010

Let's go all the way tonight, no regrets: just love. We can dance until we die, you and I will be young forever.


Let's run away and don't ever look back, don't ever look back.


Let you put your hands on me, in my skin-tight jeans.



{...I really miss that. And all of it. Having you, all of you.}


¡No aguanto más! 


(Quiero despertar una vez más a tu lado)

domingo, 17 de octubre de 2010

Veinticuatro hs.

Yo creo que el tiempo no se debería medir en horas. Un día no dura 24 hs.

"Life is full of lonelyness, of misery and suffering and happiness and it's all over much too quickly"

(La vida está llena de soledad, de miseria, y de sufrimiento y felicidad, y todo se termina demasiado rápido.)

Woody Allen.

Si en el trascurso de nuestras vidas vivimos millones de días... ¿se supone que la vida es larga?  La vida, como nos cuenta el señor Allen, se termina tan, pero tan rápido que ni siquiera podemos darnos el lujo de decir que la vida es larga.
Más allá de que un día tenga, como regla universal, comprobado por la ciencia, veinticuatro horas, un día dura lo que uno cree. Porque tal vez sentimos que un día pasó volando, y que otro se hizo tan largo que no veías la hora de llegar a tu cama para poder dormir. E inclusive, muchos días nos parecen larguísimos, o una semana nos parece un mes, y sin embargo, pasa esa semana y nos damos cuenta que siete días de veinticuatro horas se resumieron en tan poco que nos parece que hubieran pasado doce horas, nada más.
El tiempo se disfraza ante nuestros ojos, dejándonos a nuestro criterio la forma de interpretarlo. Siempre dicen: "lo bueno se pasa rápido", y es verdad. Mientras estás disfrutando, sin pensar en contar el tiempo, éste vuela. No podemos quedarnos toda la vida mirando fijamente a un reloj, esperando que todo pase más lento, y que la vida se "alargue". Porque no sería vida.
Al fin y al cabo, sí, es verdad: el tiempo, en sí, se pasa rápido. Y aunque el día de hoy parezca largo, fue un abrir y cerrar de ojos. Al final de nuestras vidas, nos damos cuenta que pasó tan rápido, que podríamos resumirla en dos semanas. Queda en nosotros que nuestra vida tan corta


lo disfrutemos como si fuera una vida eterna.

{...pero hay momentos que duran años.}

viernes, 15 de octubre de 2010

Corazones tercos.

Cuando uno dice: "siento un vacío en el corazón"... ¿está verdaderamente vacío?
No me refiero a lo literal, en tal caso, está lleno de sangre. Pero del modo abstracto, del modo que todos conocemos: ¿El corazón, alguna vez se vacía?
Nadie puede responder esa pregunta. Pero podríamos hacer un cierto análisis. Decimos esto pensando en el hecho de que una persona se fue de nuestras vidas temporal o permanentemente. Pero nuestro corazón no estaba vacío cuando esa persona llegó. Si tenemos tantas otras cosas en las que pensar que pueden llegar a hallarse en nuestro corazón, ¿por qué nos enfocamos tanto en ese sentimiento de soledad? Si en el corazón tenemos a tantas personas a quien darles atención.  
Al principio no nos damos cuenta. De cuán lleno tenemos el corazón en realidad. El problema es volver a UNA sola persona nuestra prioridad. Para cuando nos damos cuenta es tan tarde que el interior de tu corazón está empapelado con sus fotos. Tendríamos que aprender a darle prioridad a aquellos que verdaderamente la merecen, más allá de un enamoramiento fatal.
Pero el humano es tan, pero tan complicado, que no lo quiere así. Bueno, mejor dicho, el humano, no. El corazón. El amor. Nos vuelve tan tontos como para que nuestra vida gire en torno a un amor, sea correspondido o no, que no sabemos si va a durar para siempre. El corazón es terco. Y aunque queramos callarlo para escuchar a la razón, sabés muy bien que no podés. Y aunque depender de una persona para el resto de tu vida sea tan estúpido, no elegimos. Porque, simplemente


nuestro corazón no sabe cuando parar.


{... y el mío podría correr e ir a buscarte.}

jueves, 14 de octubre de 2010

Ayer fue hoy ayer.

Las cosas van pasando, queramos o no. Hay cosas que se pueden decidir, pero no podemos saber nada de antemano.
¿Cuántas veces dudamos en actuar por miedo a lo que venga después? Bueno, casi siempre. Los impulsos que nos guían a cada paso, se vuelven difíciles de manejar. El placer se antepone a nuestra idea de la realidad y ¡pum! Tu vida cambió.
Dicen que si una persona vuelve en el tiempo (aunque no es factible el hecho de volver al pasado), con un simple insecto que pudiera matar, se desataría una guerra más. Un simple insecto irrumpe en el futuro de millones de personas.
¿Será que una simple decisión nuestra afecta en el futuro de tanta gente? Puede ser. Pero nadie pensaría eso al momento de actuar. Y tal vez, en el momento, afecte la vida de una o quiénsabecuántas personas. Somos un poco egoístas en ciertas decisiones, pero de otra manera, la misma responsabilidad de esa decisión no recaería sobre nuestros hombros desde un principio. Hay veces que sí, hay que pensar un poco en sí mismo, nunca está bien olvidarte de vos.
Para no irme de tema; no podemos saber qué es lo que va a pasar después de tomar cierta decisión. Nadie puede ver el futuro. Y no creo que sea necesario. Me parece que deberíamos olvidarnos un poco de lo que viene después para enfocarnos en la parte del hoy. Porque la repercusión de tus decisiones no importan ahora. Y si el día de mañana te arrepentís de haber hecho algo, por algo fue que pasó. Por algo fue que tomaste esa decisión. Las cosas por algo pasan. Y si pasan en un orden que no nos conviene, a atenerse a la consecuencia de vivir. Porque la vida no es fácil. La vida es adaptación. Y a medida que vamos creciendo, nos vamos adaptando un poco más a ciertas situaciones. Y tal vez esa es la razón de las decisiones que consideramos erróneas. Aprender. Y aunque no me guste aprender, la vida no viene con manual. Ni tampoco con un libro que te cuente el final (aunque yo creo que está escrito). De vez en cuando, está bueno seguir tus impulsos, sean equívocos o no. A partir de eso, vas creciendo un poquito más.
Tu destino está hecho. El destino no es el futuro,


es el ayer, el hoy y el mañana (que todos, alguna vez, fueron o serán hoy).



{...quiero zafarme del control, ser un poco más impulsiva.}

miércoles, 13 de octubre de 2010

Entre la perseverancia y la cruel resignación.

El miedo nos inhibe. El amor, también. El amor y el miedo se relacionan de una manera tan estrecha, que nos limita.

"El amor y la pasión no pueden lastimar, pero queman por el fuego que llevan dentro"
Friedrich W. Nietzche

Bueno, comparto muchas ideas con el señor, pero sin embargo, tengo que resaltar que el amor viene de la mano del miedo, y eso es lo que nos vuelve cobardes, tontos y ciegos, a la hora de actuar.
El miedo nos reduce a escombros en un abrir y cerrar de ojos. Hace que el corazón se vuelva una navaja, que de vueltas y vueltas, hasta encontrar a alguien en quien depositar su amor. Cuando por fin encuentra a alguien, el miedo (el corazón convertido, la respectiva navaja), sigue a esa persona, como una brújula, apuntando en su dirección. Sufre cambios abruptos, va en direcciones que se tornan opuestas, confundiendo al corazón y enloqueciendo a la razón.
Cada vez, vas sangrando un poco más. Te negás a seguir el impulso del corazón, porque sabés que te está lastimando, y querés hacerlo olvidar, hacerlo entrar en razón. Es ahí cuando nuestro sentido común enloquece y quedamos tirados en la cama; a punto de llorar hasta reír. Nuestra cabeza fue invadida por la brújula (que no es lo único que da vueltas ahora), pero tus pies apuntan a otra dirección. Querés arrancarte de una vez el corazón, esa navaja que ahora pesa 436 kg. y tiene los bordes más afilados que nunca.
Tu vida sin ese amor parece tan patética. Estás a punto de la muerte, tu corazón se rehúsa a seguir viviendo sin ese amor. 
Y con el último aliento, te parás, te mirás al espejo y te das la cabeza contra la pared, esperando que la muerte llegue más rápido. Ahí es cuando te ves al espejo, y ves que ahora estás sangrando por fuera. Y ves que lo único patético ahí, sos vos. Sos vos, en dejar que tu vida

dependa de un amor.

{...pero mi vida no depende de vos; aunque sos buen entretenimiento.}

martes, 12 de octubre de 2010

La teoría del qué.

"Quuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuue".

Okey, ¿alguien le encuentra sentido? A la palabra me refiero eh. Escribir "que" con muchas U, ¿no es algo inútil? ¿Con qué necesidad le ponemos énfasis a una letra que ni siquiera se pronuncia?
Esa letra está ahí de adorno. Esa palabra no va a variar si agregamos una o miles de letras U. ¿Para qué se utiliza? Es completamente i n s e r v i b l e.
Metafóricamente hablando, podemos cambiar ejemplos y tomar personas o cualquier cosa que queramos como referencia. Una persona tiene cualidades demás. Cualidades de-más. No tiene ningún punto su simple existencia. Vienen con el paquete. Y hay muchas de esas propiedades que te molestan, o bien, te lastiman.
Para entender un poco de todo; concluyendo con la teoría de la palabra "que", la U está porque sin ella, no sería la palabra "que" propiamente dicha. Es una parte de su todo. Es el medio, es el conector, es lo que completa la palabra, el espacio vacío. Y no podemos negar su existencia, no podemos hacerla desaparecer. Porque si esa letra desaparece, el espacio queda vacío. No hay conexión entre la Q y la E. No hay punto medio en la palabra. No está completa. Ergo, si alguna de las tres letras desaparece, la palabra carece de sentido, y desaparecería junto con ellas.
Por otro lado, con la teoría personificada, una persona es un todo, compuesto de partes. De diferentes cualidades. Cada una se encadena con otra y así, sucesivamente. Cada pequeño eslabón de esa cadena, es importante. Sin el más mínimo eslabón, la cadena se rompería.
Las diferentes cualidades combinadas componen el todo, componen a la misma persona. Le dan sentido a la existencia de un cuerpo, le dan vida, sentimientos, reacciones, movimiento.
Al fin y al cabo, cada persona es como es, y no se puede cambiar. Si alguna parte cambia, cambia su todo. Y no es el producto inicial, sino, uno total y completamente diferente. Es otra persona. La diferente proporción en que cada uno tiene las diferentes cualidades, es lo que nos diferencia del resto. Pero cabe recordar


que todos somos la mezcla de las mismas cosas.

{...pero cada uno se vuelve particular, a su manera.}

domingo, 10 de octubre de 2010

Un hombro nada más.

No suelo tenerme fe.
¿Es tan malo?
Bueno, sí. Lo admito. No confío en mis logros, no sé qué puedo llegar a hacer, porque me da miedo siquiera probar. Y hasta cuando tengo algo de fe en mí, lo escondo. No me gusta demostrarlo. Ojo, no soy suicida. El suicidio no tiene nada que ver con esto (tampoco le encuentro mucho sentido). Aunque he pensado en él, pero nunca más allá del puro dramatismo. Volviendo al tema...
Si uno confía, confía plenamente, en sí mismo, en otros, en todos los demás... se vuelve una confianza ciega, más que nada. Estamos muy abiertos a las promesas ajenas, dejándonos comprometer en tratos que, por su incumplimiento, pueden dar vuelta nuestro mundo.
Una vez comprendido el hecho de que no podemos confiar plenamente en todos, tras una serie de decepciones incontables, perdemos el ánimo. Los demás le dan de baja al trato, sin recordar que de ese trato, también formás parte vos. Ellos fracasan sin siquiera una preocupación, ya que nunca les importó. Y vos fracasás sobre su fracaso. Tu desánimo se vuelve una jugada en contra. Y cada vez te va defraudando más gente. Llega al punto de dolerte tanto, que hasta te abstenés de conocer a alguien, por el simple hecho de que te da miedo afrontar una desilusión nueva. Te limita.
Y siempre te dicen que te apoyes en el hombro que nunca faltó. Bueno, a mí, personalmente, ese hombro me falló. Y otros te pueden decir, "mejor calidad que cantidad"; obvio que sí. Pero después de pensar que tenés amigos de buena calidad, que se da vuelta el juego, que te das cuenta que les faltaban una vuelta de tuerca más... la decepción es mayor. Es increíble cuánto te lastima.
Hoy en día, más allá de mis temores, sigo buscando un hombro fiel, que no me vaya a decepcionar. Y al único, más cercano que no me falló


le voy a agradecer toda la vida.

Te amo con toda mi vida mejor amigo.