jueves, 12 de agosto de 2010

Talvez lo difícil no era ser feliz, era acostumbrarse a no preocuparse. Pero no tenemos la capacidad.
Talvez, ese día que podamos aceptar ciertas cosas, no seremos "felices", pero vamos a vivir una vida más... moderada (en cuanto a las emociones).
Talvez, con el paso del tiempo, nos acostumbremos a sonreír cuando queremos llorar, a saltar cuando queramos golpear y a gritar cuando verdaderamente queramos gritar.
Talvez, eso nos garantice un pedacito de felicidad.
Talvez, eso es lo más cercano que podamos llegar a estar de la "felicidad".
Talvez, el problema lo tenemos nosotros, por querer buscar tanto ser felices, y que esa búsqueda, al fracasar (porque en algún aspecto va a fracasar), nos va a estresar y a quitar la poca alegría del momento.
Talvez, el callar cosas que creemos innecesarias decir, nos garantice hasta más amigos (nadie dijo que signifique felicidad).
Talvez, el entender que hay ciertas cosas que uno debe decir y que no, nos haga ubicarnos en las diferentes situaciones que debamos vivir, para ser capaces de sobrevivirlas (aunque de entenderlo, a soportarlo las cosas son muy distintas).
Talvez, el cuento de final feliz, es un estímulo para buscar esa "felicidad" (lo que nunca se imaginaron fue que esa búsqueda nos frustraría tanto).



¿Pero quién puede decir lo que verdaderamente es felicidad?
¿Vos? ¿Vos también? 
¡Qué me importa lo que diga tu diccionario!
No vivís en base a definiciones. Las construís a medida que vas viviendo.








¿Y quién me garantiza que lo que yo vaya a encontrar en la vida, sea felicidad?
Talvez, ésa sea MI felicidad. Andá, corré y buscate la tuya.

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